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Editorial
ÉRAMOS POCOS... Y LLEGÓ LETRÓPOLIS
Hubo un tiempo tan aritmético que las cuentas no daban. Un tiempo de Discurso Único, de mercados y globalización, en el que todos decían lo mismo, un tiempo con unos pocos axiomas que, a modo de mandamiento laico, eran repetidos como un mantra. Un tiempo en el que todo pensamiento crítico era juzgado anacrónico.
Ese tiempo de éxito fácil (y reservado sólo para algunos) consideró a la cultura algo inútil, apenas un lujo para adornar personalidades pretenciosas.
Ese tiempo terminó, pero no antes de cobrarse sus servicios. Dejó un país doliente, de cultura maltrecha, salarios derrumbados y careciente de trabajo. Transformó un país de movilidad social ascendente, donde el hijo del zapatero ambicionaba y conseguía terminar la universidad, en un país decadente, sumergido en la pobreza y la injusticia.
Ese tiempo pasó, simplemente, porque no tenía futuro.
Hoy sabemos que la cultura no es un lujo, que es la igualadora social más eficiente. La cultura define el futuro, decide el tipo de sociedad: si será justa y solidaria, si todos sus integrantes serán socios de una empresa común, si tendrán una patria compartida, una nación que los cobije. Hoy sabemos que la cultura hace la diferencia entre un país y una nación, entre la felicidad esperable y el espanto, entre el holocausto social y la democracia. La cultura hace al habitante ciudadano, hace del prójimo un par, un socio.
Hoy la Dirección del Libro y Promoción de la Lectura del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires presenta Letrópolis, una ciudad de letras; una revista de literatura, de periodicidad mensual, que se propone exponer el teatro humano, la ruidosa muchedumbre de los personajes que nos brinda la imaginación de narradores y poetas. No tendrá intenciones antológicas, no defenderá cánones presentes o pasados. No pretenderá ser otra cosa que una revista, y como tal una vidriera. Propondrá la aventura de asomarse a infinitas historias y de hacerlo sin solemnidad.
Quienes la hacemos, la presentamos hoy como una herramienta al servicio de la cultura, un lugar donde habitará la diversidad, donde tendrán cabida no uno sino miles de discursos diferentes, textos que, acaso, contendrán más preguntas que respuestas.
Las páginas de Letrópolis podrán ser consultadas exclusivamente por Internet. Será una revista virtual, tan virtual como el pensamiento, las imágenes, el recuerdo, la esperanza y la desdicha.
Hasta la próxima.
La dirección. |