ANDREA AMARILLO

Andrea Amarillo (1979) nació en Buenos Aires, en 1979. En 1998 ingresó a la carrera de filosofía en la UBA. A los 21 años, suspendió sus estudios para viajar a París. En Francia, siguió cursos de francés en la Sorbonne y trabajó como correctora de estilo de español e investigadora para una organización intergubernamental.

Volvió a Buenos Aires y poco después viajó a México, donde permaneció por un lapso de dos años. Allí, a los 23 años, realizó investigaciones para uno de los periodistas más renombrados de México, Jorge Fernández Menéndez (actual director del Diario Excelsior) y coordinó las publicaciones de la Editorial Rayuela. También se desempeñó como periodista y editora del suplemento de cultura y espectáculos de un diario estatal.

En el 2004 volvió a Argentina para concluir sus estudios de filosofía. Desde entonces trabaja en la oficina de publicaciones del Centro de Estudiantes de la Facultad de Filosofía de la UBA, coordina cursos de francés en institutos privados y es periodista free lance.

 

EL DATO DURO (O EL DURO DATO) DEL VACIAMIENTO

La dictadura comandada por Onganía imponía los contenidos de la currícula universitaria, truncando el desarrollo de una institución que se convertía en uno de los centros educativos que evolucionaba a la par de los europeos o estadounidenses; donde la docencia y la investigación iban de la mano y trataban de dar respuestas a la sociedad en la que se insertaban.

 

  • 1.378 docentes renunciaron a la UBA

  • 391 de Ciencias Exactas

  • 305 de Filosofía y Letras

  • 268 de Arquitectura y Urbanismo

  • 180 de Ingeniería

  • 66 de Derecho

  • 63 de los institutos dependientes del Rectorado

  • 35 de Ciencias Económicas

  • 34 de Medicina

  • 20 de Agronomía y Veterinaria

  • 14 de Farmacia y Bioquímica

  • 2 de Odontología

 

En total, 301 profesores emigraron.

166 se instalaron en universidades chilenas y venezolanas.

94 se fueron a universidades de los Estados Unidos, Canadá y Puerto Rico.

41 en Europa (la mayoría en Francia, Alemania e Inglaterra)

 

Algunos investigadores afectados por el episodio del 29 de julio del 1966:

  • Gregorio Klimovsky, epistemólogo, una autoridad en lógica matemática y filosofía de la ciencia.

  • Sergio Bagú, historiador y sociólogo, de los primeros en plantear la teoría de la dependencia (exiliado).

  • Manuel Sadosky, introdujo la computación en Argentina (exiliado).

  • Pablo Miguel Jacovkis, matemático, presidente del CONICET en 1999 y 2000.

  • Rolando García, meteorólogo de fama internacional y discípulo de Jean Piaget (exiliado).

  • Félix González Bonorino, el geólogo más eminente del país.

  • Tulio Halperín Donghi, uno de los más importantes historiadores latinoamericanos (exiliado).

  • Risieri Frondizi, filósofo y ex-rector de la UBA.

  • Juan G. Roederer, físico a cargo del Instituto de Radiación Cósmica.

  • Catherine Gattegno de Cesarsky, astrónoma, presidente de la Unión Astronómica Internacional.

  • Telma Reca, psicóloga, directora del Instituto de Psicología Evolutiva.

  • Mariana Weissmann, física atómica, primera mujer incorporada a la Academia Argentina de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (exiliada).

 

También hubo equipos desmantelados:

  • El Instituto de Cálculo de Ciencias Exactas, quienes tenían la primera computadora de América Latina (sus 70 miembros renunciaron y se fueron al exilio).

  • El Instituto de Psicología Evolutiva, cesanteada su directora, todo el resto del equipo presentó la renuncia.

  • El Instituto de Radiación Cósmica.

 

Fuente: Marta Slemenson, Emigración de científicos argentinos, 1970 (para el Instituto Di Tella)

 

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